Hígado

Hígado Graso

Dr. Marco A. Valladares LepineVicepresidente de la SociedadVer directorio

Acumulación de grasa en el hígado asociada al sobrepeso y a la diabetes que suele no dar síntomas; si un ultrasonido la detecta, acuda a su médico para valorar si hay inflamación o fibrosis.

El hígado graso es la acumulación de grasa en el hígado mayor que lo normal. Esto puede ser por diferentes causas como el abuso de alcohol, efecto secundario de algunos medicamentos, alteraciones en el embarazo así como la hepatitis crónica entre otras. Sin embargo, éste término se hizo popular después de los noventas, cuando se vió que esto se presentaba en pacientes que no tenían historia de abuso de alcohol y no tenían otro factor de los ya conocidos. Una característica común es que la mayoría de los pacientes tenían sobrepeso. Esto se llamó un tiempo enfermedad hepática esteatósica (grasa) no alcohólica, pero el nombre ha cambiado conforme se conoció más de esta enfermedad, que no sólo era la obesidad un factor importante, sino que los enfermos generalmente tenían otras enfermedades como diabetes, hipertensión, colesterol y/o triglicéridos altos. Actualmente se conoce como enfermedad esteatósica hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD por sus siglas en inglés).

La mera presencia de exceso de grasa en el hígado puede pasar desapercibida (no dar síntomas) y en ocasiones puede inflamar las células del hígado, determinado esto por pruebas de laboratorio o biopsia, y entonces se llama esteatohepatitis. El MASLD afecta aproximadamente a un tercio de la población, por lo que actualmente se considera la enfermedad hepática más frecuente, una de las causas más frecuentes de cirrosis y de necesidad de trasplante de hígado.

Una vez que las células del hígado se inflaman y permanecen inflamadas, al cabo de 20 a 30 años se desarrolla fibrosis y en algunos casos cirrosis. Los pacientes a los que se diagnostica hígado graso, generalmente es por ultrasonido que se tomó por causa diferente a investigar si hay exceso de grasa en el hígado (por ejemplo dolor abdominal). Este hallazgo debe ser evaluado por un médico que solicitará exámenes de laboratorio y en caso necesario exámenes para evaluar la dureza del hígado (elastografía) y determinar si hay algún grado de fibrosis. La solicitud de elastografía dependerá del resultado de los estudios de laboratorio y de la exploración clínica.

El tratamiento primario se enfoca a recomendar perder peso si tiene obesidad, así como el control adecuado de la diabetes, hipertensión o hiperlipidemia si están presentes. En pacientes con sobrepeso u obesidad, el énfasis es que la única manera de desplazar esa grasa del hígado es perdiendo peso.

El objetivo de las primeras consultas al médico es determinar si no hay otras causas que pudieran haber causado la acumulación de grasa, evaluar si hay datos de inflamación y/o fibrosis, así como el adecuado control de enfermedades metabólicas si están presentes (diabetes, hipertensión, hiperlipidemia)

Existen pocos medicamentos que hayan demostrado su utilidad en la inflamación o fibrosis, la mayoría están aún en etapa de investigación.