Hígado

Cirrosis Hepática

Dr. Marco A. Valladares LepineVicepresidente de la SociedadVer directorio

Cicatrización avanzada del hígado tras años de inflamación crónica; quien la tiene necesita control médico cada tres a seis meses y atención inmediata si aparece hinchazón abdominal, desorientación o sangrado.

El término cirrosis fue acuñado en 1819 y proviene de la palabra griega Kirros que significa amarillo. Se refiere a un proceso crónico de inflamación del hígado que da como resultado la sustitución de células hepáticas funcionales por cicatriz o fibrosis.

La fibrosis (así como la cirrosis que representa el estado más avanzado de la fibrosis) se debe a múltiples enfermedades que causan inflamación crónica del hígado, destacando el abuso de alcohol y las hepatitis crónicas. En los últimos años ha destacado la enfermedad metabólica del hígado (conocida anteriormente como hígado graso) que se asocia a obesidad, colesterol alto, hipertensión y diabetes, como ya una de las principales causas de cirrosis.

El proceso de inflamación hasta la cirrosis es lento y puede durar 20 a 30 años. El diagnóstico de certeza de la cirrosis es mediante la obtención de una pequeña muestra del hígado (biopsia) y el examen de esta al microscopio. La mayoría de las veces el diagnóstico es clínico (basado en la revisión por el médico así como exámenes de laboratorio) y no se requiere biopsias. Cuando no está muy claro si el paciente ya tiene cirrosis o está en una fase anterior de fibrosis, existen pruebas no invasivas para determinarlo, algunas ocupan pruebas de laboratorio, o mediante elastografía que mide la dureza del hígado. F0 significa que no hay fibrosis y F4 cirrosis.

Una vez hecho el diagnóstico, el paciente se ubica en uno de dos grupos, cirrosis compensada o cirrosis descompensada. El paciente con cirrosis compensada generalmente se diagnostica por estudios realizados como un chequeo o en búsqueda de alguna enfermedad. Generalmente el paciente no tiene síntomas atribuibles a la cirrosis y sus condiciones generales son buenas, así como su expectativa de vida. Puede pasar en esta fase varios años, pero se requiere un control médico con visitas cada 3 o 6 meses para evaluar su progresión y tratar de predecir descompensación. La cirrosis descompensada es cuando aparece retención de líquidos, generalmente en el abdomen (ascitis), desorientación (encefalopatía) o complicaciones de varices esofágicas (sangrado digestivo). La presencia de alguna descompensación reduce significativamente la expectativa de vida.

El tratamiento de la cirrosis compensada sólo es con suplementos vitamínicos y en la descompensada, el uso de medicamentos para corregir la descompensación o el uso de tratamiento por endoscopia del sangrado.

El paciente con cirrosis compensada debe acostumbrarse a disminuír la ingesta de sal, restricción moderada de líquidos, consumir en su dieta alimentos ricos en proteína vegetal (frijol, soya, amaranto) en sustitución parcial de proteínas animales, la cual debe disminuirse.